Prometo estar de vuelta lo antes posible, con ánimos renovados y entradas larguísimas. Si queréis recibir una notificación cuando vuelva a estar por aquí, podéis serviros de Feedburner:
(Espero que funcione...)
Nos vemos.
Es fácil pasar por alto algo que no estás buscando.
Nunca diagnosticarás aquello en lo que no estés pensando.
El Perro mecánico duerme pero no duerme, vive pero no vive en su caseta, con su tierno zumbido, su tierna vibración, suavemente iluminada en una esquina oscura del cuartel de bomberos. La tenue claridad de la una de la madrugada, la luz de la luna a través de la gran ventana, tocaban aquí y allá el latón y el cobre y el acero de la bestia, que temblaba ligeramente. La luz parpadeaba en trozos de cristal de rubí y en los capilares sensitivos de esa nariz con pelillos de nylon que tenía la criatura, levemente trémula, con sus ocho patas dobladas bajo ella, apoyada sobre sus pezuñas de goma.
Las noches que la cosa se ponía aburrida, lo cual era casi siempre, los hombres se bajaban deslizándose por la barra de latón, ajustaban las combinaciones del sistema olfativo del perro y soltaban ratas en el patio del cuartel de bomberos.
Tres segundos después, la suerte estaba echada, la rata atrapada a mitad de camino del patio, agarrada con suaves pezuñas mientras una aguja de acero de diez centímetros emergía del morro del perro para inyectar cantidades masivas de morfina o procaína.
Afirmar que uno sabe de algo es fácil. Basta la barra de un bar y un par de cañas. Sostenerlo resulta más complejo.
Os cuento una, rapidita, que tengo una pila curro que me da miedo solo verla. Si no se entienden las palabras, dejando el ratón sobre ellas sale la explicación.
Os pongo en situación: paciente terminal, en anuria (es decir, con fallo multiórganico: la muerte es inminente). Se habla con la familia y se deciden cuidados paliativos, dejándole sólo la medicación necesaria para que no sufra. El especialista redactando la orden médica (pauta de tratamiento):- Seguril... suprimimos. También enalapril, Emconcor... El antibiótico igual se lo dejamos puesto... y el Clexane también.
- Eh... Clexane, ¿para?
- ¿El Clexane? Para el juez.
Reconozco que es humor negro, pero yo me he descojonado. Y, para mañana, prometo una entrada menos friki.
